Archivos de la categoría ‘Vita intensa’

Veinte años haciendo Frente

14 Noviembre, 2009

Cuando Ángel me comentó de los festejos por los veinte años del Frente y me pidió que escribiera un texto corto contando lo que fue la militancia para mí, me pareció mejor dirigirme a los que no me conocen. Me uní al Frente a fines del 1993 y aunque ya hace mucho que no participo activamente, la verdad es que nunca me fui del todo. Hace ya unos cuantos años que no vivo en Argentina, pero no pasa fin de Marzo o principio de Abril en el que no le eche un ojeada cibernáutica a los resultados de las elecciones estudiantiles rosarinas… aunque sólo sea por un acto de saudade.

No fue fácil integrarme al Frente. A pesar de que los años me hayan llevado hacia el escepticismo racional, era y sigo siendo católico en más de un sentido. Aunque piense que el trabajo alienado sea el ojo del huracán de nuestra sociedad, nunca me he definido como Marxista, entre otras muchas razones, porque el ejercicio de interpretación talmúdica de Das Kapital tan común a muchos Marxistas (no a todos), me parece intelectualmente limitante. El Leninismo me da algún que otro escalofrío. Siempre tuve un interés particular por Estados Unidos, su sociedad y su cultura, a las que considero mucho más revolucionarias de lo que muchos se atreverían a reconocer. Aunque ya lo intuía cuando me chamuyaba incansablemente las colas de votantes de Humanidades y Artes, un año en el corazón industrial de Westfalia y el servicio de salud Británico me han convencido de que ese proyecto de masas de estirpe Engelsiana que se llama Social Democracia tal vez no sea tan malo. Nunca quise ser como el Ché… y para colmo de males, la nueva trova cubana me aburre soberanamente.

Los que no me conocen seguramente se preguntarán, ¿qué hace este tipo enviando una misiva a una celebración del Frente haciendo hincapié en todo lo que pareciera más que nada alejarlo de él? Es que ese es el mensaje que quiero transmitir a los más nuevos. Vivir sin contradicciones no es vivir y si la militancia no te llena de vida, es mejor no militar. Es justamente donde se producían los desencuentros, donde yo más me identificaba con el Frente. Incluso desde antes de empezar a militar, el Pampillón no fue tanto un espacio donde acordar, sino donde disentir. Un espacio donde cada pedacito del bagaje con el que me largaron a la vida adulta era cuestionado, analizado y puesto cabeza abajo, parafraseando a Christopher Hill. Pero sobre todo, el Frente fue un espacio en donde los que no necesitamos carnet para ser comunistas éticos podíamos reunirnos a compartir nuestras propias desencuentros, disidencias y contradicciones y al menos hacer el intento de transformarlas en el motor de nuestras acciones; y en ese sentido, el Frente fue para mí una experiencia de crecimiento moral, intelectual y político como casi ninguna otra… y una etapa de mi vida a la que siempre recuerdo con nostalgia, cariño y alegría.

Un abrazo a todos y viva el Frente Amplio Santiago Pampillón!

Juan P. Lewis
Desde Edimburgo, cuna de la Modernidad

Perro urbano

8 Noviembre, 2009

Tras más de dos semanas de cielo gris y garúa, hoy amaneció un día diáfano. Aprovechamos el buen tiempo para ir a Roslin, una aldea pequeñita en el alfoz de Edimburgo. Roslin saltó a la fama cuando al infame de Dan Brown se le ocurrió que el Santo Grial estuvo alguna vez enterrado en la colegiata de San Mateo, conocida como Rosslyn Chapel. Roslin Glen in autumnUnos años antes ya había dado que hablar cuando Ian Wilmut y Keith Campbell clonaron a la oveja Dolly en los laboratorios del Roslin Institute. Lo que es menos sabido es que al costado de la capilla se encuentra el Roslin Glen, un parque natural formado por el valle del río Esk y donde todavía se ven las ruinas del castillo del conde de Caithness y barón de Roslin. El otoño es la más melancólica de las estaciones, pero también la más poética, aunque sólo sea porque te obliga a usar más adjetivos para describir los colores de un paseo bucólico. Bajamos por la humedad de una hojarasca de ocres, azules y rojos hasta la bóveda que los robles autóctonos y los sicómoros alógenos han construído sobre un torrente oxidado por el hierro y custodiado por helechos, que estaban allí antes que los dinosaurios y que seguirán allí cuando hayamos dejado de existir. Un puente de madera nos llevó hasta el otro lado del valle, donde unos abetos en hilera montan guardia sobre un prado de un verde que sólo se ve en esta isla. Ya es noviembre y el plano de la eclíptica comenzó a apurarnos la vuelta con un sol al que lo invade una palidez de muerte cuando aún no se avizoran las cuatro de la tarde. Ya en casa preparé un almuerzo de reparo. Apenas había terminado de comer cuando no me quedó mas remedio que resignarme y aceptar que soy un perro urbano, al que un par de horas en el campo lo sumen en el más profundo de los letargos…

Entrance to Roslin Castle(Fotos: otoño en Roslin Glen y puente de entrada al Roslin Castle)

EL 18 de Brumario nuestro de cada día

24 Octubre, 2009

Ayer tuve una reunión con mis supervisores y me dijeron que por primera vez en mucho tiempo había entregado un escrito que era coherente, interesante, muy bien argumentado y entretenido de leer. Aprovechando el buen humor provocado por tales comentarios, hoy fuimos con Manolita a comer una pizza a la Favorita, un ristorante italiano a estribor del Leith Walk. Decidí pedir una pizza que, según el menú, estaba rociada con aceite de trufas. Jamás había oído hablar de un óleo semejante y se lo comenté a Manolita, tras decidirme por tal variedad pizzera. Vino il cameriere y Manolita ordena su elección, y la pizza que yo había decidido degustar, pero “sin aceite de trufas”. “¿Por qué razón?” le pregunté sorprendido, a lo que contestó que porque era obvio que a mí nada que tuviera algo que ver con las trufas me podía gustar. Recordé las veces que salíamos a comer con mi familia materna y a la hora de los postres mi abuela declaraba ex cathedra que a mi abuelo le gustaba el helado de vainilla. El viejo no lograba siquiera abrir la boca cuando “ploac” dos bochas de helado de vainilla eran depositadas sobre su plato sin que le quedase más remedio que comer lo que sin dudas a él le encataba… Al menos nos reímos al unísono, y me quedé pensando en cuánta verdad hay en eso de que la historia se repite… aunque en este caso sea las dos veces como farsa…

Eine Sekunde der Ewigkeit

14 Agosto, 2009

Version castellana

Es ist kein Geheimnis, dass Bielefeld nicht die interessanteste Stadt Deutschlands ist. Ein drittel Millionen Einwohner in einem dörflichen Ruhemeer, verletzt das Stillschweigen dort das Ohr. Fast eine Kulturwüste, die kaum an der reichsten literarischen Tradition Europas teilgenommen hat, gibt es in Bielefeld kein Wahrzeichen, das in unseren Augen einen guten Eindruck macht, außer der späte-sechzig-Jahre Ungeheuerlichkeit des Campus der Universität Bielefeld, der –ganz funktional wie er sein muss– trotzdem trostlos wie ein Panoptikum ist. Die Universität versucht unermüdlich dieses Schicksal zu verändern, aber es ist als wenn Uni und Stadt von mehr als ein paar Stadtbahnhaltestellen getrennt würden. Manchmal sieht es aus, als ob die Uni leichter die Seite der Zeitungen als die Altmarktplatz erreichen könnte.

Im Heimatland der Brüder Humboldt, wo die Museen der Naturgeschichte Wunderwerke riesiger als ägyptische Pyramiden sind, hat Bielefeld nur das NAMU. Das Natur-Mensch-Umwelt Museum Bielefeld wäre eine Enttäuschung für jemanden, der einen lustigen wissenschaftlichen Nachmittag verbringen will. Die Sammlung ist klein und enthält kein besonderes Objekt, das den Blick auf sich ziehen kann. Aber im Foyer des Museums findet man eine Steininschrift, die es schaffte, meinen Besuch irgendwie bedeutungsvoll zu machen. Gemeißelt in den Stein war ein Gedicht, das die Gebrüder Grimm im Märchen Das Hirtenbüblein unsterblich gemacht haben. Als Kind habe ich das Gedicht in Van Loons Geschichte der Menschheit gelesen. Van Loons Fassung des Gedichtes lautet so,

Im Norden im Land Svithjod, liegt der Diamantberg, der hat eine Meile in die Höhe, eine Meile in die Breite und eine Meile in die Tiefe; dahin kommt alle tausend Jahr ein Vöglein und wetzt sein Schnabel daran, und wenn der ganze Berg abgewetzt ist, dann ist die erste Sekunde von der Ewigkeit vorbei

Die Geschichte Van Loons war ein Meilenstein meines intellektuellen Lebens. Immer noch kann ich mir seine Bilder im Kopf vorstellen, wie der Hügel Trojas, dessen Suche Schliemann seinen Verstand verlieren ließ. Oder die Zeichnung des Todes Hannibals, die den selbstgerichteten Punischen Held mit seinem Helm und seiner unbeschädigten Würde zeigte. Zum ersten Mal lies ich da, dass wir Katholiken auch die bösen Menschen der Geschichte sein könnten (Van Loon war evangelisch und erzählte den Dreißigjährigen Krieg und die Geschichte der Inquisition von einem protestantischen Standpunkt).

Die Entdeckung der Steininschrift im NAMU Museum war wie eine Heimkehr zu meiner Kindheit ohne Fernsehen, einer Zeit, zu der ich mich auf die Welt der Bücher einzulassen begann. Eine Zeit, zu der Alexander der Große und Julius Caesar, Phileas Fogg, Edmund Dantes und Robinson Crusoe, Sinbad der Seefahrer und Sandokan und seine malaiischen Tiger, zusammen mit dem Rattenfänger von Hameln und den Bremer Stadtmusikanten, den flachen Horizont meiner südamerikanischen Grassteppen erweiterten… bis die Ewigkeit.

Un segundo de eternidad

14 Agosto, 2009

Deutsche Übersetzung

No es ningún secreto que Bielefeld no es la ciudad más interesante de Alemania. Más de trescientos mil habitantes en un mar de tranquilidad aldeana, donde el silencio lastima el oído. Casi un páramo cultural, que no ha aportado más que una magra contribución a la tradición literaria más importante de Europa, Bielefeld no tiene una sola marca de identidad que produzca un impresión agradable a los sentidos, además de la monstruosidad sesentista que es el campus de la universidad, que aunque pretenda ser funcional, sigue siendo tan lúgubre como un panóptico. La universidad intenta incansablemente torcer este destino, pero aún así, es como si a Bielefeld la separaran de su universidad algo más que media docena de paradas de tranvía. Es como si a la universidad le costara menos llegar a las páginas de los diarios que a la plaza del pueblo.

En la tierra que vio nacer a los hermanos Humboldt, donde los museos de ciencias naturales son maravillas más grandes que las pirámides de Egipto, a Bielefeld sólo le ha tocado el NAMU (Museo de la Naturaleza, el Hombre y el Medioambiente). El Museo desilusionaría a cualquiera que quisiera pasar una agradable tarde científica. La colección es pequeña y no posee ningún objeto que atraiga particularmente la atención. Sin embargo, en su recepción hay un inscripción en piedra que hizo que de algún modo mi visita tuviese algún sentido. Cincelado en la roca hay un poema, que los hermanos Grimm inmortalizaron en el cuento El Pastorcillo. Leí el poema en mi infancia, en la Historia de la Humanidad de Van Loon. La versión de Van Loon dice así,

Muy al norte, en la tierra de Svithjod, hay una montaña de diamante de una milla de altura, una milla de ancho y una milla de espesor. Cada mil años vuela hasta allí un pájaro y afila su pico en la cumbre. Cuando debido al desgaste producido por el roce, la montaña haya desaparecido, habrá transcurrido entonces un segundo de eternidad

La Historia de Van Loon fue un hito en mi vida intelectual. Siempre me vienen a la mente los dibujos que la ilustraban, como la colina de Troya, cuya búsqueda llevó a Schliemann a la locura; o el bosquejo que representaba el suicidio de Aníbal, que mostraba al héroe cartaginés tocado con su casco y con su dignidad intacta. Allí leí por primera vez que nosotros los católicos podíamos ser los malvados de la historia (Van Loon era luterano y contaba la historia de la Guerra de los Treinta Años o de la Inquisición desde el punto de vista protestante).

El descubrimiento de la inscripción en el NAMU fue como una vuelta al hogar de mi niñez sin televisión, una época en la que empecé a aventurarme en el mundo de los libros. Una época en la que Alejandro Magno y Julio César, Phileas Fogg, Edmundo Dantes y Robinson Crusoe, Simbad el marino, Sandokán y sus Tigres malayos, junto con flaustista de Hámelin y los músicos de Brema, extendían el horizonte plano de mis praderas sudamericanas… hasta la eternidad.

Juan P. Lewis, P for pedantic

4 Agosto, 2009

Instead of writing my second year review, I spent the whole day Cifing on ETA’s last bombing and Euskal Herria. It was the most pleasant Cif thread I’ve ever taken part into. I did most of the talking (blogging actually), which ranged from the mediaeval history of Spain to Basque linguistics and my own experience as a member of Ezker Batua (the Basque section of the Spanish United Left). Everybody commended my insight, my wisdom and my English. It was all very touching and brought a bit of sense to my langweiliges Leben here in Bielefeld. But it was Cif, and there’s always a cretin that has to spoil it. A guy started calling me names like pedantic rambling buffoon. It was late in the evening, when sadness sets in, and at the beginning it really pissed me off and got me down. I just wanted to tell him to fuck off, but I risked being moderated in a thread that I’d made mine without trolling and that had lifted my spirit. So I decided to act intelligently and fight back with a pinch of wit.

“What can I do?”, said I “I’m socially awkward and act in a very buffoonesque way in front of other people. Cif gives me the benefit of anonymity. It also gives me the chance to be pedantic and to write in English without the horrible constraints of academic deadlines. It’s called procrastination, of which I’m a certified trained professional. I like collecting useless pieces of information and sharing them with people. It’s my only claim to fame, and the only way I can interact. I know it makes inferior minds feel threatened by the intellectual superiority of my poor self, but I don’t do it with evil intentions.”

So, just in case it happens again, I will now apologize in advance for every time my vast knowledge and eloquence hurt anybody’s sophomoric sensibilities.

Elezioni europee

7 Junio, 2009

Oggi ho usato per la prima volta i miei diritti politici come cittadino d’uno degli stati dell’Unione Europea, cioè l’Italia. Ho dato il mio voto a Die Linke, la sinistra tedesca, nonostante non sia d’accordo con alcune delle sue politiche energetiche e con la sua opposizione irrazionale agli organismi geneticamente modificati. A differenza di altri partiti europei di sinistra, Die Linke è ancora una forza politicamente rilevante e non ha politiche razziste contro gli immigrati né si è venduta alle forze neoconservatrici come l’SPD.

Nel mezzo del cammin verso la scuola dove si votava, ho trovato una coppia di Kurdi cinquantenni che come me, andavano a votare. Sebbene si lamentassero della mancanza di democrazia nel Kurdistan, il loro entusiasmo per votare si contrasta con l’apatia di tantissimi europei che oggi hanno deciso di non esercitare i propri diritti. Mi venne in mente quel pensiero di Goethe che dice che la libertà solo la meritano quelli che la cercano ogni giorno. Pensavo quanto certo fosse che solo ci rendiamo conto del valore di quello di cui godiamo quando è troppo tardi per lamentarsi di averlo perduto.

Non sono un’illuso. So che l’Unione Europea è un elefante burocratico pieno di meccanismi antidemocratici. So che molti degli eurocrati di Bruxelles e Strasburgo sono dinosauri come Giscard d’Estaing, che non hanno vergogna di dire che se ne fregano della volontà popolare quando il popolo decide contro di loro. Ma il parlamento europeo è uno dei pochi ambiti democratici dove noi, cittadini europei, possiamo far valere la nostra opinione. Questo parlamento ha un potere che mai ha avuto qualsiasi altra istituzione europea oltre la Chiesa medievale per decidere sulla nostra vita quotidiana. Non bisogna dimenticarsi che la politica, come i Greci, ha paura del vuoto, e se noi non occupiamo il nostro posto, lo occupano gli altri. Che gli altri decidano sulla nostra vita senza almeno farci sentire mi sembra quasi suicida.

Perciò, oggi mi sono alzato presto e mi sono sbrigato ad andare a votare, perchè voglio almeno avere il diritto di lamentarmi della mancanza d’una democrazia alla qualle io non ho rinunziato quando avevo l’opportunità d’usarla. Perchè come dice sempre Nicoletta, la madre di Manolita, l’Unione Europea non è un ente metafisico che, come i dei d’Epicuro, solo esiste negli interstizzi del mondo. Come la storia, l’Unione Europea siamo noi.

Juan
Bielefeld, 7 Giunio 2009

Años

24 Octubre, 2008

El 23 de octubre de hace veinticinco años tomé la primera comunión. Parece increíble que ya pueda hablar de experiencias personales que ocurrieron hace más de un cuarto de siglo. Así son los años…

Белые ночи (Noches Blancas)

21 Junio, 2008

Ayer, a pocos días de los fuegos San Juan, le robé unas horas a la noche y la convertí en un día para estudiar. Eran casi las doce cuando por la ventana entraban los ultimos rayos de un crepúsculo que se obstinaba en permanecer latente en el oeste. Estuve en pié hasta bastante después del rayo del alba, y me fui a dormir, ya de día, a las tres de la mañana.

Juan,

Edimburgo, en la madrugada del solsticio de verano boreal de 2008

May Day

1 Mayo, 2008

New Labor has finally been defeated on a sunny first of May. Not that it’s good news for the common people of this land, though. Nonetheless, it’s my first May Day among the working lads and lassies of this brave island, and I’ve decided to celebrate it singing together with an English working class hero…

There is Power in a Union

by Billy Bragg

There is power in a factory, power in the land
Power in the hand of the worker
But it all amounts to nothing if together we don’t stand
There is power in a Union.

Now the lessons of the past were all learned with workers blood
The mistakes of the bosses we must pay for
From the cities and the farmlands to trenches full of mud
War has always been the bosses way, sir.

The Union forever, defending our rights
Down with the blackleg, all workers unite
With our brothers and our sisters from many far-off lands
There is power in a Union.

Now I long for the morning that they realise
Brutality and unjust laws cannot defeat us
But who’ll defend the workers who cannot organise
When the bosses send their lackeys out to cheat us?

Money speaks for money, the Devil for his own
Who comes to speak for the skin and the bone?
What a comfort for the widow, a light to the child
There is power in a Union.

The Union forever, defending our rights
Down with the blackleg, all workers unite
With our brothers and our sisters together we will stand
There is power in a Union.

Workers of all lands, unite!