Perro urbano

By Juan P. Lewis

Tras más de dos semanas de cielo gris y garúa, hoy amaneció un día diáfano. Aprovechamos el buen tiempo para ir a Roslin, una aldea pequeñita en el alfoz de Edimburgo. Roslin saltó a la fama cuando al infame de Dan Brown se le ocurrió que el Santo Grial estuvo alguna vez enterrado en la colegiata de San Mateo, conocida como Rosslyn Chapel. Roslin Glen in autumnUnos años antes ya había dado que hablar cuando Ian Wilmut y Keith Campbell clonaron a la oveja Dolly en los laboratorios del Roslin Institute. Lo que es menos sabido es que al costado de la capilla se encuentra el Roslin Glen, un parque natural formado por el valle del río Esk y donde todavía se ven las ruinas del castillo del conde de Caithness y barón de Roslin. El otoño es la más melancólica de las estaciones, pero también la más poética, aunque sólo sea porque te obliga a usar más adjetivos para describir los colores de un paseo bucólico. Bajamos por la humedad de una hojarasca de ocres, azules y rojos hasta la bóveda que los robles autóctonos y los sicómoros alógenos han construído sobre un torrente oxidado por el hierro y custodiado por helechos, que estaban allí antes que los dinosaurios y que seguirán allí cuando hayamos dejado de existir. Un puente de madera nos llevó hasta el otro lado del valle, donde unos abetos en hilera montan guardia sobre un prado de un verde que sólo se ve en esta isla. Ya es noviembre y el plano de la eclíptica comenzó a apurarnos la vuelta con un sol al que lo invade una palidez de muerte cuando aún no se avizoran las cuatro de la tarde. Ya en casa preparé un almuerzo de reparo. Apenas había terminado de comer cuando no me quedó mas remedio que resignarme y aceptar que soy un perro urbano, al que un par de horas en el campo lo sumen en el más profundo de los letargos…

Entrance to Roslin Castle(Fotos: otoño en Roslin Glen y puente de entrada al Roslin Castle)

4 comentarios para “Perro urbano”

  1. DGantus Dice:

    Amigo, será que los ojos se llenan más rápido?

  2. ana Dice:

    Acepto que somos urbanitas…y perezosos/as pero ¿qué mejor que un paseo naturístico para darnos cuenta de lo que disfrutamos en contacto con el “cemento”? Y viceversa ¿no?

    • Juan P. Lewis Dice:

      Totalmente de acuerdo y en eso Edimburgo lo tiene todo a tiro de piedra. Eso sí, me cansé como perro viejo… ya que estamos con metáforas caninas…

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