Archivo de Octubre 2009

EL 18 de Brumario nuestro de cada día

24 Octubre, 2009

Ayer tuve una reunión con mis supervisores y me dijeron que por primera vez en mucho tiempo había entregado un escrito que era coherente, interesante, muy bien argumentado y entretenido de leer. Aprovechando el buen humor provocado por tales comentarios, hoy fuimos con Manolita a comer una pizza a la Favorita, un ristorante italiano a estribor del Leith Walk. Decidí pedir una pizza que, según el menú, estaba rociada con aceite de trufas. Jamás había oído hablar de un óleo semejante y se lo comenté a Manolita, tras decidirme por tal variedad pizzera. Vino il cameriere y Manolita ordena su elección, y la pizza que yo había decidido degustar, pero “sin aceite de trufas”. “¿Por qué razón?” le pregunté sorprendido, a lo que contestó que porque era obvio que a mí nada que tuviera algo que ver con las trufas me podía gustar. Recordé las veces que salíamos a comer con mi familia materna y a la hora de los postres mi abuela declaraba ex cathedra que a mi abuelo le gustaba el helado de vainilla. El viejo no lograba siquiera abrir la boca cuando “ploac” dos bochas de helado de vainilla eran depositadas sobre su plato sin que le quedase más remedio que comer lo que sin dudas a él le encataba… Al menos nos reímos al unísono, y me quedé pensando en cuánta verdad hay en eso de que la historia se repite… aunque en este caso sea las dos veces como farsa…